Oniomanía

La Oniomanía o Compra Compulsiva



La oniomanía o compra compulsiva es un trastorno psicológico cuyo síntoma es un deseo desenfrenado por comprar sin una necesidad real, frecuente en personas que padecen trastornos del estado de ánimo. Esta psicopatología suele estar asociada con trastornos depresivos y baja autoestima aunque la compra compulsiva puede estar presente en otras enfermedades mentales como el trastorno bipolar o limite de la personalidad.

La compra compulsiva la sufren aquellas personas que compran sólo por el placer de comprar, no porque necesitan lo que adquieren. El perfil de la persona que padece adicción a la compra es muy similar al del lúdopata  (consiste en un trastorno en el que la persona se ve obligada, por una urgencia psicológicamente incontrolable, a jugar y apostar, de forma persistente y progresiva). Para muchos compradores compulsivos, la compra les otorga el poder de decisión negado en su entorno familiar o laboral.

El perfil típico del comprador compulsivo es una mujer, en torno a la treintena, de no importa que clase social, que ha desarrollado este hábito a fuerza de comprar ropa, zapatos, joyas y productos de belleza. También hay hombres, aunque muchos menos, y sus preferencias se decantan por los aparatos eléctricos y las herramientas para el hogar. Pero nadie sabe cuál será el futuro de este nuevo síndrome, todavía no catalogado entre los trastornos mentales. Puede que todo se quede en una moda pasajera o quizá adquiera las dimensiones de una epidemia.

La psicoterapia es necesaria para superar esta enfermedad, sin la cual, la compra compulsiva puede persistir una temporada muy larga, o bien, toda la vida, hasta provocar la ruina financiera definitiva de la persona afectada o de su entorno más cercano. Los motivos asociados a este problema son diversos: miedo, tristeza, depresión, vacío, carencias emocionales, soledad, insatisfacción personal, baja autoestima, etc. La compra es un intento de amortiguar estas sensaciones.
Indicadores:
1.   Aparición de ansiedad asociada a los lugares en los que se puede comprar.
2.   Pensamientos intrusivos sobre el deseo de comprar
3.   Imposibilidad de controlar el deseo de comprar
4.   Satisfacción y cese de la tensión cuando se realiza la compra
5.   Sentimientos de culpa
6.   Momentos de legalización
Se pueden identificar cuatro fases distintas de la compra compulsiva:
  • Anticipación: pensamientos, impulsos o preocupaciones sobre un artículo específico, o sobre el acto de la compra.
  • Preparación: decisiones sobre cuándo y dónde ir, como vestirse, e incluso que las tarjetas de crédito van utilizar. averiguaciones acerca de los artículos en venta, modas nuevas, o nuevas tiendas.
  • Compra propiamente dicha: experiencia de compra real, que muchos individuos describen como muy excitante, e incluso puede conducir a sensaciones de índole sexual.
  • Gasto: el acto se completó con la paga, a menudo seguida de una sensación de decepción o desilusión con uno mismo.
Generalmente el comprador compulsivo compra solo, sin la compañía de otra persona, debido a que se suelen sentir avergonzados. En su mayoría, los afectados reconocen que tienen un problema.
Se desconoce la causa de la compra compulsiva, pero en el ámbito profesional se esgrime como razones que provocan este trastorno el tipo de vida de las sociedades consumistas y las posibles carencias afectivas y descompensaciones personales o profesionales, a las que se da salida con compras excesivas de objetos para uno mismo o para los demás.
Tras 12 años investigando la adicción a las compras compulsivas, Lane Benson, psicóloga de Nueva York, fundó una de las escasas páginas dedicadas a la adicción a las compras. En su programa se incluye un libro que ayuda a los afectados a identificar y explorar las causas que les empujan a comprar compulsivamente y, consecuentemente, les ofrece distintas herramientas para detener su adicción. Se explican además las consecuencias económicas, personales y familiares que tiene este trastorno.

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